viernes, 30 de septiembre de 2011

Thule, la Sociedad Thule y la teoría Intraterrestre

Thule (o Tile) era un país, generalmente una isla, situada por los geógrafos grecorromanos en el más lejano norte.

Fue mencionada por primera vez por el geógrafo y explorador griego Piteas de Massalia (actual Marsella) en el siglo IV a.C.

Para Procopio de Cesárea, destacado historiador bizantino del siglo VI, Thule era una isla grande habitada por 25 tribus. Se trataba con toda probabilidad de Escandinavia, pues varias tribus son fácilmente identificables.

A veces se ha especulado con la conexión de Thule y el mítico continente de la Atlántida.

Thule (o Tile) en la carta marina de Olaus Magnus (escritor, cartógrafo y eclesiástico sueco del siglo XVI).

Actualmente se considera que la ubicación más probable de Thule pudiera ser la costa Noruega. Un estudio realizado en el año 2007 sobre el mapa de Claudio Ptolomeo por un equipo de investigadores de la TUB (Universidad Técnica de Berlín), identifica Thule con la isla actualmente llamada Smøla, ubicada frente a la ciudad Trondheim y sede de la realeza tribal escandinava hacia el siglo I.

Otros historiadores piensan que se trata de las islas Shetland, las Feroe, Islandia o Groenlandia.

Místicos nazis buscaron sin cesar la Thule histórica, que ellos creyeron era la patria de la “raza aria”.

La Sociedad Thule fue la organización esotérica alemana que más influenció al nazismo. El principal interés de la Sociedad Thule fue una reivindicación sobre los orígenes de la raza aria. La sociedad fue bautizada en honor a la Última Thule (en latín, “el norte más lejano”), mencionada por el poeta romano Virgilio en su poema épico Eneida.

Emblema de la Sociedad Thule.

Los thulistas creían en la teoría Intraterrestre. Entre sus metas, la Sociedad Thule incluyó el deseo de demostrar que la raza aria procedía de un continente perdido, quizás la Atlántida.

La teoría Intraterrestre consiste en la creencia en la existencia de civilizaciones subterráneas muy evolucionadas (los intraterrestres).

La Tierra Hueca es un mito antiguo, aunque su popularización se la debemos sin duda a Ray Palmer, una de las más destacadas figuras en la historia de la ufología y editor de la legendaria Amazing Stories, el cual comenzó una campaña en los años 1970 dedicada a demostrar que la Tierra era en realidad hueca y que otra especie de seres inteligentes vivían en ella. Palmer utilizó como principales pruebas las hipotéticas declaraciones del almirante Richard Byrd, que unos años antes había sobrevolado ambos polos y habría entrado, según Palmer, por uno de los famosos agujeros. La otra prueba era una imagen de la Tierra tomada por el satélite ESSA-7 en la cual la zona del Polo Norte estaba ocupada por un enorme círculo negro. Desgraciadamente para Palmer, no se dio cuenta de que la imagen se trataba de una composición de imágenes tomadas en el mes de noviembre, a lo largo de la “noche polar”, los seis meses durante los cuales el Sol no sale a partir de la latitud 70º. Por lo tanto, el “agujero” no era tal, sino simplemente la zona oscura que no pudo ser fotografiada por el ESSA-7. Pero los defensores de la Tierra Hueca no se dan por vencidos.

La polémica foto del Polo Norte tomada en 1968 por el satélite ESSA-7.

jueves, 29 de septiembre de 2011

¿Sabeis que es?


Corre la voz de que es una ola congelada...a alguien se le ocurre como puede cojer esta forma el hielo?
(Sin investigar previamente..)

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Continentes perdidos

Entre muchos de los mitos creados por el hombre están los de los continentes perdidos. Estos se refieren a cataclismos espantosos y al aniquilamiento de razas completas, que habían desarrollado civilizaciones avanzadas.

Si hablamos de continentes perdidos, el primero que a la gran mayoría le viene a la cabeza es la Atlántida, el legendario continente desaparecido en el fondo del mar del que se hizo eco en sus escritos el filósofo griego Platón. [P]ero lo cierto es que en diferentes culturas han existido otros continentes p[e]rdidos, estando entre los más conocidos Mu, el continente que se cree que los Mayas situaron en el océa[n]o Pacífico. Pero de todos estos continentes desaparecidos, sólo uno fue nombrado a partir de una hipóte[s]is científica: Lemuria.

En 1860, William Thomas Blanford, un geólog[o] y naturalista inglés, encontró similitudes entre los tipos de rocas presentes en el Sur de África y en el Sur de la India. Las rocas correspondientes al Pérmico [e]ran prácticamente idénticas en ambos continentes alejados por más de de 5.000 km. Después de mucho pensar al respecto, teorizó sobre la posible existencia de un desaparecido puente de tierra que u[n]iera ambos continentes.

Por aquellas fechas, el biólogo darwinista Ernst Heinrich Haeckel andaba buscando una explicación a la presencia de lémures de similares características [t]anto en Madagascar como en Asia. Al enterarse de la teoría de Blanford, la tomó como explicación de cómo dos especies tan similares evolutivamente estaban tan lejos en el espacio. Cuatro años más tarde de la primera teoría de Blanford, el zoólogo Philip Lutley Sclater sugirió el nombre de Lemuria para este hipotético p[u]ente de tierra entre ambos continentes, nombre que mantuvo durante el paso de los años.

La teoría de Blanford, Haeckel y Sclater explicaba co[m]o este puente de tierra habría sido un antiguo continente que por los efectos de terremotos y otros desastres naturales había terminado sumergido bajo las aguas de los oc[é]anos. Con ello conseguían explicar las similitudes geológicas, así como teorizaban sobre la existencia de un antecesor de los lémures de Madagascar y Asia que habría poblado e[s]te continente perdido, manteniendo como válida la Teoría de la Evolución de Darwin.

Con el comienzo del siglo XX, Alfred Wegener [h]abló por primera vez de la posible existencia de un antiguo supercontinente, Pangea (formulando la Teoría de la deriva continental). Pocos años más tarde se pr[o]puso la Teoría de expansión del fondo oceánico, lo que unido a la existencia de Pangea terminaría desembocando en la Teoría de Placas Tectónicas. Esta teo[r]ía sería rápidamente aceptada por la comunidad científica a finales de la década de los 50 y comienzos de la década de los 60, con lo que Lemuria caía en el olvido para la ciencia.

Y en el olvido se habría mantenido Lemuria de no ser porqu[e] para entonces, el misticismo que se había creado en la India en torno a este supuesto continente provocó que aún a día de hoy se siga teorizando [s]obre él. En 1875 (tan sólo 15 años después de la propuesta de Blanford), Madame Blavatsky reveló el libro de Dzyan, en el cuál había gran cantidad de nuevos mitos supuestamente rescatados de los anales de la historia.

Por supuesto, toda mitología ha ido reforzándose con el paso [de] los años con cualquier avance de la ciencia aplicable, e incluso cada vez son más los que identifican a este continente con Mu, el continente perdido de los Mayas, situándolo en el océano Pacífico, con el único fin de dar sentido a un continente que la ciencia creó para intentar explicar la evolución, y que resultó no ser la respuesta correcta.

El continente de Mu, era una inmensa llanura de clima tropica[l] y vegetación exuberante que, según algunas creencias, habría existido y desaparecido en el océano Pacífico, relacionado a menudo o confundido con la Atlántida o Lemuria. Muchos esotéricos sostienen que Mu [e]s la misma Lemuria, sin embargo la historia original de ambos continentes vienen de diferentes fuentes y su ubicación es distinta por lo que no hay uniformidad en el sentido de [s]i estamos hablando del mismo continente o de otro.

A mediados del siglo XIX, el anticuario Augustus Le Plongeon, utilizando un sistema de traducción de textos Mayas usado por Diego de Landa, nos contaba la historia de un gran continente en el Pacífico llamado Mu donde vivía una civilización de mucha sabiduría cuyos últimos descendientes habían enseñado toda la ciencia y sabiduría a los Aztecas, Mayas e Incas. Poco después y al otro lado del Pacífico, James Churchward, coronel británico retirado [que] había servido en los Lanceros de Bengala, en la India. Mientras trabajaba en una campaña contra el hambre, dijo Churchward, conoció a un rishi, o sumo sacerdote indio, que tenía en su poder una biblioteca de tablillas de piedra escritas en naacal, la lengua nativa de Mu.

Según la [t]oría de Churchward, fundada en las tablillas naacal y en las tradiciones orales de las islas del Pacífico y de partes de Am[é]rica Central y del Sur, los primeros seres humanos tuvieron su origen en Mu. Su ciencia, incluida la capacidad de manipular la gravedad, había avanzado mucho más que la actual. Pero, hac[e] aproximadamente doce mil años, se produjo [l]a tragedia en forma de una explosión catastrófica de gas. A consecuencia de ella, el continente de Mu se sumergió en el océano Pacífico. Lo único que quedó de una masa de tierra de ocho mil kilómetros de longitu[d] por cinco mil de anchura fueron las [i]slas desparramadas que sobrevivieron sobre las aguas. Los grandes e inexplicables restos encontrados en varias islas del Pacífico y las grandes estatuas de cabezas en la Isla de Pascua (los moáis) no pudieron ser construidos por la fuerza humana disponible en unas islas de población limitada como las actuales. También hay que observar que los hawaianos indígenas tod[a]vía llaman Mu al continente perdido.

martes, 20 de septiembre de 2011

"Construir la Revolución"

Después de visitar la exposición “Construir la Revolución” en CaixaForum Madrid, se me ocurrió escribir sobre uno de los complejos residenciales allí expuestos, el edificio Chekistov, para poder compararlo con otro localizado en Madrid, concretamente en Vallecas.

La exposición realza las obras arquitectónicas de los jóvenes arquitectos rusos que se comprometieron con la Revolución bolchevique en sus inicios, 1915 – 1935 y que pusieron su creatividad al servicio de un pueblo que buscaba sacar la Rusia zarista del subdesarrollo. Hay expuestos reportajes de los proyectos, los cuales hoy en día están obsoletos pero que conocen un nuevo interés por las autoridades por su innovadora estética y su intencionalidad. Las obras, en su mayoría, son civiles, al servicio de la Revolución soviética y abarcan la educación, la sanidad, el ocio y el uso residencial.

Me llamó la atención el complejo residencial Chekistov  o “gorodok chekistov” de Ivann Sokolv (1929-1936) por su parecido con la torre de la herradura de Vallecas. El edificio Chekistoc fue construido para dar alojamiento a los agentes de la KGB (Comité de Seguridad del Estado) destinados a la Región de Sverdlovsk y estaba pensado para ser una comuna en donde, además de los hogares, habría oros edificios destinados a servicios (comedor, escuela, policlínica, etc.), así como oficinas.



El parecido de este complejo con la torre de la herradura de Vallecas, también denominada torre de San José o El Coloso, construida a finales de los años 1990, es que funcionaba también como una comuna, donde además de los hogares, se construyeron una serie de edificios destinados a servicios de lavandería, comedor, así como una serie de locales situados en la planta baja del complejo, los cuales habían de ser gestionados por los propios habitantes del edificio. Este edificio fue encargado por el IVIMA (Instituto de la Vivienda de Madrid) para jóvenes en alquiler. Pero el “modus operandi” de este complejo no llegó a funcionar, tal vez únicamente al principio de su puesta en funcionamiento.



Que este edificio fuera únicamente para jóvenes en alquiler, implicaba que se pagaba un bajo precio por una vivienda, pero que se debería abandonar al cumplir más de 25 años, requisitos que no se cumplieron, ya que sus habitantes no estaban dispuestos a abandonar sus casas. Su estado actual es de un espacio deteriorado, ya que ni el ayuntamiento ni sus habitantes se preocupan activamente.


A modo de conclusión, decir que el Rusia los complejos comunales que mejor funcionaban eran los que estaban destinados a estudiantes, lo cual también ayudaba a que estos se implicaran y crecieran dentro de los movimientos que había en el país. Tal vez, en el Coloso de Vallecas, hizo falta que la administración se implicara de forma contundente para que el edificio siguiera funcionando y se pudiera ofrecer vivienda económica a jóvenes y estudiantes.

lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Sabías que...?

En contra del conocimiento popular debido al éxito de la filmografía sobre dinosaurios de los años 90, las pruebas fósiles determinan que el Velociraptor Mongolinensis tuvo una altura de 0,5 metros, una longitud de 1,8 metros y un peso de aproximadamente 15 Kg. El examen de su estructura mandibular indica la existencia de una alineación de 26 o 28 dientes con un borde posterior aserrado, adaptado para la captura de presas veloces. Además, poseía una cola rígida que le permitía un desplazamiento ágil y equilibrado y una estructura en sus patas compuesta por una garra en forma de hoz de 65 milímetros de largo capaz de herir mortalmente a su presa. Su comportamiento social era similar al de los lobos actuales, cazando en grupo y con un gran carácter de animal rapaz, demostrado a partir de pruebas fósiles en el Museo Americano de Historia Natural (“Dinosaurios Luchadores”).

Con una estructura similar, el Deinonychus se diferenciaba del Velociraptor por un morro más corto, por una estructura muscular más marcada y por su altura, pudiendo llegar a alcanzar entre 2,5 y 3,5 metros. Además, su longitud podía alcanzar los aproximadamente 3 metros y su peso los 70 Kg. Al igual que el Velociraptor, poseía una garra en su pata trasera capaz de herir mortalmente a sus presas, y su comportamiento social era marcadamente activo y agresivo. Sus amplias cuencas oculares determinaron que poseía una excelente capacidad visual y alcanzaba velocidades muy superiores a los cazadores con los que entraba en competencia por el alimento. Su carácter de animal inteligente le llevó a la fama en el lanzamiento de filmografía relacionada con el mundo de los grandes reptiles, pero se le atribuyó el nombre de su pariente raptor, posiblemente debido a la sencilla pronunciación de su nombre y a aspectos más comerciales.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Gigantes del Mesozoico

A finales del Paleozoico, los reptiles reemplazaron a los anfibios convirtiéndose, durante el Mesozoico, en la especie terrestre dominante. Fueron varias las ventajas evolutivas de éstos sobre sus antecesores, entre las que se encontró la eficiente adaptación al medio terrestre desde el punto de vista del desplazamiento. Esta ventaja evolutiva incluyó cambios en la forma de los dedos, la incorporación de un quinto de la forma de un pulgar y la aparición de garras. En algunos casos, el cuerpo de algunos reptiles se alargó, permitiéndoles mayor aerodinámica en el desplazamiento, siempre ayudado por su cola, que les permitió mantenerse en equilibrio. Otro ejemplo de ventaja evolutiva residió en la adquisición de escamas capaces de retener fluidos corporales, un mecanismo de retención más eficiente que el de los anfibios, con una piel permeable que se secaba si permanecía sin contacto con un medio líquido durante un corto periodo de tiempo. Esta ventaja permitió a los reptiles la nidificación en el medio terrestre mediante un mecanismo derivado: la puesta de huevos, que permitía al reptil mantener a sus futuras crías en cascarones duros e impermeables en tierra firme con la posterior defensa de éstos, lo que supuso un éxito de supervivencia frente al mecanismo de reproducción acuático de los anfibios.

En este contexto de dominio, junto con unas condiciones ligadas a la existencia de un clima cálido en el Mesozoico que facilitó el nacimiento de una vegetación abundante y muy apetecible para los reptiles que necesitaban retener su calor corporal mediante la ingesta de éstos, surgieron los dinosaurios. Hay innumerables razones para adquirir un gran tamaño como el que alcanzaron algunos dinosaurios, como la de dominar a otros animales (los grandes carnívoros tuvieron que crecer para adaptarse a las condiciones de caza de un gran herbívoro). Los reptiles son capaces de crecer ilimitadamente durante su eterna juventud (si la comparamos con el ciclo de vida de un mamífero) hasta que una enfermedad o un fenómeno natural acaba con ellos. Este proceso de extrema lentitud se ha observado en los dragones de Komodo, cuyo tamaño ha alcanzado grandes dimensiones y un peso de más de 150 kilos, permitiéndoles alimentarse incluso de otros mamíferos como monos, cerdos o ciervos. En el caso de los dinosaurios, las condiciones eran idóneas para su progresivo crecimiento.

Aparentemente, estos grandes reptiles, como los que podemos encontrar en desiertos o selvas, eran de sangre fría, lo que teóricamente les permitía necesitar una décima parte del alimento que suele necesitar actualmente los mamíferos, ya que su metabolismo les concedía satisfacer necesidades tan básicas como su desplazamiento. Sin embargo, la actividad mostrada por éstos en icnitas halladas en todo el mundo sugiere que dichas habilidades requerían de un gran y rápido metabolismo (en especial, en dinosaurios de gran tamaño) lo que tiende a sospechar, cada vez con más convencimiento, de que se trataban de animales de sangre caliente.

Otra de las curiosas características de los dinosaurios está referida a su comportamiento social. Los descubrimientos de grandes colonias de nidificación y de yacimientos de huellas con múltiples pistas indican la formación durante este período de grandes manadas, deduciendo un comportamiento similar al de algunas especies actuales en cuanto a su congregación para nidificar y para la estación de apareamiento se refiere. En 1941, Roland T. Bird, paleontólogo norteamericano, fue el primer investigador en descubrir, a partir de un yacimiento de 12 pistas de saurópodos orientados en la misma dirección, el paso de una manada. Además, el descubrimiento del yacimiento de Davenport Ranch dio evidencias de un paso de manada de al menos 23 brontosaurios. El criterio que fue empleado para la verificación del paso de manada fue la profundidad de la huella (con una profundidad semejante, se deduce que el sedimento reunía las mismas condiciones y características físicas cuando los animales pasaron por allí) y el espacio “interpista”, es decir, el número de rastros paralelos y subparalelos mostrando patrones muy regulares de espacio entre ellos. Esta evidencia muestra claramente el carácter gregario de los dinosaurios. Uno de los mejores ejemplos lo proporcionó Phil Currie, paleontólogo canadiense, a partir de un yacimiento de icnitas del Cretácico en el oeste de Canadá, donde halló restos de un rebaño alrededor de una docena de ornitópodos semejantes al Iguanodon, todos ellos caminando aproximadamente a una distancia de 2 metros entre individuos. En un lugar posterior, 5 de aquellas pistas cambiaron bruscamente de dirección hacia la derecha antes de continuar con el curso precedente. Esto parece inducir que los animales caminaban en un amplio espacio, y cuando uno de ellos comenzó a apartarse de la línea, otros tuvieron que doblar al unísono para impedir su colisión.

Las icnitas de dinosaurios pueden revelar su comportamiento social.

A partir de este patrón, es interesante especular sobre la estructura de la manada (siguiendo un amplio frente, en formación de punta de lanza, etc.), plenamente condicionada por el tamaño de los individuos, sus características de desplazamiento, el contexto del área recorrida o la existencia de crías en la manada. Este último factor fue revelado en 1968 por Robert Bakker, paleontólogo norteamericano, en Davenport Ranch a partir de pruebas que indicaban formaciones lineales de grandes brontosaurios en los flancos de la manada, lo que se deduce la existencia de crías en el centro de ésta a resguardo de los depredadores.

Quizá una de las características clave en la evolución de los dinosaurios está referida a su segmentación conforme a sus necesidades biológicas. Esta evidencia evolutiva diversificó de manera espectacular el reino dominante de los grandes reptiles. Muchos de los primeros dinosaurios pequeños se mantenían sobre sus patas traseras y fueron los primeros en conseguir una posición bípeda estable, aumentando así su velocidad y agilidad, quedando libre sus dos patas anteriores para la realización de otros menesteres. Esta mejora condicionó todo su peso a sus patas traseras, mientras que una larga cola equilibraba la parte anterior de su cuerpo (con un desplazamiento muy similar al de las aves). Debido al aumento de tamaño y de peso por las condiciones citadas anteriormente, algunos de ellos tuvieron que regresar a una postura cuadrúpeda, mientras otros conservaron su posición bípeda y cargaron su peso sobre sus perfeccionadas y poderosas patas traseras, dando lugar a una doble vertiente (u órdenes para su clasificación científica) de dinosaurios: los Ornithischia, con una pelvis similar al de las aves, y los Saurischia, con una pelvis reptiliana.

Dentro del subgrupo de los Ornithischia, se encuentra, posiblemente, el mayor depredador terrestre de la historia de nuestro planeta: el Tyrannosaurus Rex (T-Rex), única especie del género Tyrannosaurus. Este animal vivió durante el periodo Cretácico (aproximadamente hace 65 o 67 millones de años) ocupando grandes extensiones geográficas de la actual Norteamérica. Los fósiles encontrados en condiciones aceptables evidencian que este gran lagarto tuvo una longitud de aproximadamente 13 metros, una altura de 6 metros, un peso de 6 a 8 toneladas y una mandíbula de 1,4 metros con una potencia mordedora de 4 toneladas, características que le convirtieron en una especie de mayor intimidación que otras especies de mayor altura (Spinosaurus aegyptiacus o Giganotosaurus carolinii), pero de menores aptitudes de depredador nato.

Recreación de un T-Rex.

Sin embargo, este dinosaurio guarda cierta controversia entre los miembros de la comunidad científica sobre su modo de caza y sus características de animal carroñero. Los miembros que sostienen que el T-Rex se trató esencialmente de un lagarto carroñero basan sus conjeturas en su agilidad como depredador. Con una velocidad estimada de aproximadamente 28 kilómetros/hora debido a unas características morfológicas desproporcionadas de largo femoral respecto al largo tibio-fibular, el T-Rex no alcanzaba suficiente velocidad para alcanzar a presas más ágiles, lo que le imposibilitaba su labor de gran cazador, además de poseer una estructura dental ovalada y resistente adaptada para cortar y desgarrar carne y un lóbulo olfatorio de gran precisión. Prueba de ello son las evidencias analizadas por un programa de análisis del movimiento animal realizado por Hutchinson y García, del Borg-Warner Automotive en Ithaca, Nueva York. El análisis revela que para alcanzar velocidades superiores a las estimadas actualmente (se estimó anteriormente una velocidad de 65 a 70 km/hora) el T-Rex tuvo que necesitar una masa corporal del 43% de su total en cada pierna como músculos de soporte.

Por el lado contrario, los defensores del T-Rex cazador basan sus conjeturas en la posesión del lagarto de una excelente visión binocular con una gran profundidad estereoscópica, no tan necesaria para los carroñeros, además de la progresiva evolución de su cráneo frente al retroceso de sus patas anteriores, de lo que se deduce que el T-Rex era capaz de derribar a sus víctimas de un gran cabezazo sin necesidad de usar las extremidades, posiblemente después de acechar a su víctima (la hipótesis del acecho parece la más aceptada del método de caza del T-Rex, especialmente, a presas de gran tamaño y de similar agilidad). Ante la evidencia de su velocidad, los defensores de esta corriente especifican además, la misma hipótesis de lentitud aplicada a la competencia directa con animales carroñeros de mayor velocidad por la carroña, fuente de energía teóricamente insuficiente para satisfacer un metabolismo de gran envergadura como el de T-Rex.

Sin embargo, este argumento sobre el metabolismo del T-Rex ha ayudado a acercar posturas sobre su comportamiento, ya que si es cierto que este gran saurio necesitaba grandes cantidades de carne para satisfacer su metabolismo energético, la hipótesis de un depredador oportunista que se aprovechaba de la carroña cuando tenía oportunidad y cazaba cuando surgía la necesidad podría tratarse de una aproximación aceptable, ya que las dos hipótesis anteriores, según una tercera corriente cada vez más aceptada, haría peligrar el equilibrio ecológico de las grandes extensiones que habitaba el T-Rex. No obstante, el debate sigue abierto y se trata de una de las controversias más longevas y emocionantes de la paleontología y del mundo científico.

martes, 13 de septiembre de 2011

Desorden urbano

Una de las características que la planificación urbana plasma en muchos casos es la anarquía. Un orden caracterizado por la falta de planificación y que responde directamente al orden el capitalismo, un (des)orden orientado a conseguir el máximo beneficio.

Dado a que no puede hablarse de desorden desde el punto de vista de la espontaneidad, ya que es un proceso enfocado hacia una finalidad clara este responde a un modelo, el “desorden urbano”, como consecuencia espacial del orden social capitalista.

¿Porque actualmente se plantea el desorden urbano?

La respuesta es fácil, se habla de desorden urbano, porque es el propio modelo creado el que se ha transformado en contra del modelo capitalista, el espacio resultante del dominio de la lógica del beneficio se ha convertido en un obstáculo para la perpetuación de este. Un ejemplo es la dificultosa movilidad de los trabajadores hacia sus lugares de trabajo, sufriendo atascos, que se pueden traducir en un descenso de la productividad.

Actualmente en las áreas metropolitanas españolas, encontramos cerca del 60% de la población total del país, con lo cual no es difícil imaginarse los problemas de movilidad tan elevados que ha de sufrir la población.

Partiendo de las características de la planificación urbana y destacando seguidamente la elevada densidad de población de las áreas metropolitanas, no sería en ningún caso desmesurado hablar de la necesidad de una planificación supramunicipal, refiriéndose a la planificación de las áreas metropolitanas. El mejor ejemplo de ello es el propio Plan Territorial Metropolitano de Barcelona, aprobado en abril de 2010, abarca el territorio de siete comarcas, las cuales comprenden un superficie de 3.236 km² y 164 municipios.

viernes, 9 de septiembre de 2011

¿También la Luna, tuvo su luna?

El Sistema Solar es un sistema planetario que se encuentra en uno de los brazos de la Vía Láctea, conocido como el Brazo de Orión. Según las últimas estimaciones, el Sistema se encuentra a unos 28 mil años luz del centro de la Vía Láctea.

En el origen del Sistema Solar, se estima hace unos 4.500 millones de años, se dieron los “primeros pasos” para la formación de la Tierra y de la Luna así como las conocemos ahora. Una de las historias contadas es que un enorme objeto del tamaño de Marte chocó contra la Tierra. De este violento impacto se generó una gran cantidad de escombros que salieron expulsados hacia el espacio, y de todo este material unido se terminó formando la Luna. Esta historia del origen de nuestro satélite hasta ahora es conocida, pero en la actualidad un equipo de científicos de la Universidad de California en Santa Cruz, ha añadido un nuevo capítulo y un nuevo personaje.

Según los investigadores, el gigantesco impacto también creo otro cuerpo más pequeño (más o menos de una trigésima parte de la masa de la Luna) que se convirtió a su vez en una luna compañera de nuestro satélite natural. Sin embargo, decenas de millones de años después, algo modificó su órbita y finalmente se precipitó contra su hermana mayor.

Esta teoría, que aparece publicada en la revista Nature, puede explicar la existencia de una región montañosa en la cara oculta de la Luna, algo que hasta ahora resultada un misterio.

Los científicos creen que la colisión se produjo a baja velocidad, de forma que el impacto no formó un cráter, sino que arrastró la mayoría de los materiales afectados y los acumuló como una gruesa capa de residuos sólidos, formando las tierras altas de la cara alejada de la Luna. Al mismo tiempo, desplazó el océano de magma bajo la superficie selenita hacia el hemisferio opuesto, lo que supone una explicación para la concentración de potasio, elementos de tierras raras y fósforo en su lado más cercano. Aún así no hay suficientes datos para saber que esta teoría está en lo cierto.

Fuentes: ABC, Nature.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La anomalía magnética de lago Vostok

La semana pasada publiqué una entrada (“El misterio del lago Vostok”) que hablaba de un gran lago subglacial ubicado por debajo de la base Vostok rusa y del descubrimiento (de hace una década) de una poderosa anomalía magnética que aún sigue siendo un misterio.

Me he estado documentando para ampliar un poco la información... La verdad es que estoy un poco decepcionado porque no he encontrado lo que esperaba, pero puedo resumirlo diciendo que:

En el año 2001, un grupo de científicos estadounidenses comenzó a sobrevolar el lago Vostok a baja distancia, con el fin de estudiar la actividad magnética que se verifica por allí. Durante estos sobrevuelos, se descubrió una poderosa anomalía magnética en la zona suroriental del lago. La discrepancia se calculó en 1.000 nanoteslas (el tesla (T) es una unidad utilizada para definir la intensidad o densidad de un campo magnético), una cantidad enorme, cuyas causas son ignotas. Y otra característica de la anomalía es su extraordinaria amplitud, ya que se extiende por unos 166 km².

La imagen muestra las capas internas de la capa de hielo desde la superficie hasta el lago. La energía electromagnética reflejada sobre el lago (curva azul) es mucho mayor que sobre la roca (curva roja). La línea blanca es el famoso núcleo de hielo de Vostok. El hielo más antiguo en la parte inferior de la base del hielo es de unos 420.000 años de edad.

Como dije en la otra entrada, inicialmente se intentó explicar la anomalía magnética a partir de causas naturales.

Michael Studinger, de Columbia University, sostuvo que muy probablemente, la corteza terrestre es muy delgada en el fondo del lago. Por tanto, la cercanía con el manto causaría un aumento de la actividad magnética.

El geólogo Ron Nicks sostiene, en cambio, exactamente lo contrario: la delgadez de la corteza y la consiguiente cercanía del manto causarían un calentamiento de la costra misma y esto debería reducir la actividad magnética en vez de aumentarla.

Según el profesor Thomas Gold (revista Nexos Australia), la anomalía sería causada por una excepcional concentración de xenón, argón y metano, que provendría justamente del manto. Si se extrajera la capa de hielo que cubre al lago Vostok, se produciría una inmensa explosión, y la consiguiente dispersión de los gases mencionados en la atmósfera podría conllevar imprevisibles daños al planeta.

Luego están las teorías que podríamos definir como "místicas": para algunos investigadores (Charles Hapgood, Graham Hancock, Flavio Barbero), quienes apoyan la teoría Atlántida en Antártida, la anomalía magnética podría ser causada por las ruinas metálicas de una enorme ciudad que fue quemada y destruida hace milenios.

Según el psíquico estadounidense Edgar Cayce, los atlantes escondieron en su continente perdido un enorme cristal que sería su fuente energética durante muchísimo tiempo. Para algunos investigadores que apoyan la teoría de las civilizaciones antediluvianas, la anomalía magnética del lago Vostok sería justamente el cristal descrito por Cayce.

Otra de las pruebas serían los extraños mapas que se trazaron en el siglo XVI, como los de Piri Reis (1513) y Oronocio Fineo (1531), que ofrecen detalladas descripciones topográficas de las costas antárticas, cuando en cambio el continente antártico fue oficialmente descubierto y trazado en mapas a partir del siglo XIX.

Por ahora no se puede afirmar con certeza si la anomalía magnética del lago Vostok tiene un origen natural o artificial. Es correcto proceder poco a poco, cumpliendo con el método científico, pero, considerando que la ciencia no puede responder a todas las preguntas, creo que también es sabio no descartar ciertas hipótesis “extrañas” de algunos místicos y psíquicos, quienes podrían, con sus percepciones, indicar a los hombres de ciencia el camino correcto para llegar a la solución del misterio.

¿Sabías que...?

Entre Ibiza y Formentera se encuentra el organismo más grande del mundo, una planta (que no alga) de posidonia oceanica de 8 kilómetros. Es el organismo vivo más grande que se ha documentado hasta ahora en todo el mundo.

Se le denomina planta, porque vivía en la superficie terrestre y se adaptó a las condiciones del fondo marino, uno de los factores que atestigua este hecho, es que es la única planta marina que florece dentro del agua.

Esta planta se encuentra en una pradera de posidonia que se extiende entre la zona de Els Freus (Formentera) y las Salinas de Ibiza, con 700 kilómetros cuadrados de extensión. La extraordinaria longitud de esta planta marina no es fácilmente perceptible, dado que se encuentra repartida por el fondo del mar con constantes hojas aflorando entre otras congéneres. Si pudieron distinguirla, fue gracias al uso de marcadores genéticos.

Ha de tenerse en cuenta que es de vital importancia conservar las praderas de posidonia, sea cual sea su localización, ya que esta planta es clave para mantener la calidad del litoral en el mediterraneo, da cobijo a muchas especies y también, entre otras características, es un sumidero de CO2, capaz de absorber medio millón de toneladas de CO2 al año.

jueves, 1 de septiembre de 2011

El misterio del lago Vostok

El lago Vostok es un lago subglacial en la Antártida. Está ubicado por debajo de la base Vostok rusa, a 3.748 m bajo la superficie de la placa de hielo antártica central, totalmente aislado del exterior y protegido de la atmósfera.

El nombre del lago proviene de la palabra del idioma ruso ВосTок = Vostok que significa Oriente u Este. Aunque es probable que los rusos lo denominaran así no por su ubicación geográfica sino en homenaje a las naves espaciales del programa Vostok que fueron las primeras en llevar seres humanos al espacio.

El lago Vostok tiene unas dimensiones de 250 km de largo por 50 km de ancho, y está dividido en dos profundas fosas por una cordillera. El lago cubre un área de 15.690 km² y tiene un volumen estimado de 5.400 km³ de agua dulce, curiosamente se considera que esa agua dulce se mantiene en estado líquido pese a que su temperatura promedio sería de -3ºC, esto se explica porque el agua se encuentra comprimida a una presión muy elevada que impide su solidificación a esa temperatura.

El lago fue descubierto por el científico ruso Andrei Kapitsa entre fines de los años 1950 y los 1960 (pero hasta 1996 no fue ratificada su existencia).

En el año 2001 se descubrió una poderosa anomalía magnética que aún sigue siendo un misterio. Inicialmente se intentó explicar la anomalía magnética a partir de causas naturales. Michael Studinger, de la Universidad de Columbia, sostuvo que muy probablemente, la corteza terrestre es muy delgada en el fondo del lago. Por tanto, la cercanía con el manto causaría un aumento de la actividad magnética. Pero el geólogo Ron Nicks sostiene, en cambio exactamente lo contrario: la delgadez de la corteza y la consiguiente cercanía del manto causarían un calentamiento de la costra misma y esto debería reducir la actividad magnética en vez de aumentarla.

Cuatro años más tarde, en 2005, investigadores descubrieron que el lago también posee mareas (además de la existencia de una isla en el centro).

El hecho de que el lago Vostok esté totalmente aislado del exterior (y haya permanecido así durante varios millones de años) debe de encontrarse sobresaturado de oxígeno convirtiéndolo en un ambiente único para encontrar extrañas formas de vida. Formas de vida que pudieron haber evolucionado lentamente o haber evolucionado en especies completamente diferentes a las que hoy conocemos.

Para probar la existencia de vida en el lago Vostok sin contaminar el medio ambiente en el proceso, el Laboratorio de propulsión a chorro de la NASA, utiliza una sonda para derretir el hielo, llamada "cryobot", que derrite hielo a su paso, dejando tras de sí un cable de comunicaciones y de energía eléctrica. El cryobot lleva consigo un mini-submarino llamado "hydrobot", que será desplegado una vez que el cryobot haya derretido el hielo y alcanzado las aguas del lago. La misión es la búsqueda de existencia de vida, utilizando una cámara de vídeo y otros instrumentos de medición.

Para la expedición 2011-12, los científicos han planeado alcanzar el lago taladrando los 120 m de hielo restante, a una velocidad máxima de 4 m por día.

¿Por qué es tan importante investigar este lago?

Es muy probable que existan ciertas especies de organismos desconocidos para la ciencia, principalmente arqueas extremófilas, capaces de vivir en ausencia de luz y a bajas temperaturas, algo que no ha sido encontrado hasta ahora en el planeta. También es probable encontrar organismos que han vivido ahí, con pocas variaciones genéticas y morfológicas, por millones de años. Las condiciones ambientales del lago han sido constantes por millones de años, por esta razón los organismos que ahí podrían habitar no han tenido la necesidad de mutar o adquirir nuevas características para adaptarse a su entorno. Esto ayudaría a entender como han evolucionado nuestros genomas ante los cambios ambientales constantes de la superficie.

Además, este lago se asemeja a muchos de los lagos que pueden estar presentes fuera del planeta, como en las lunas Europa o Encélado de Júpiter y Saturno, respectivamente. Estas lunas poseen superficies cubiertas de hielo, pero se cree que bajo este manto y con ayuda del calor emitido por el núcleo del satélite, pudieran existir lagos con agua líquida, capaces de almacenar formas de vida similares a las que se podrían encontrar en el lago Vostok. De ser exitosa la perforación y colecta de muestras, podrían usar la misma técnica para investigar las lunas de Júpiter y Saturno en el futuro.

Insularidad ¿ventaja o desventaja?

DIARIODEMALLORCA.ES/EFE.MAHÓN Los archipiélagos de Baleares y Canarias crearán un frente común para reivindicar los derechos de las regiones insulares con la celebración de dos foros anuales en los que participarán ambos los gobiernos autonómicos, según ha anunciado esta tarde el presidente balear, José Ramón Bauzá.

"Canarias y Baleares estamos distanciados geográficamente, pero tenemos numerosas cosas en común y compartimos los mismos problemas derivados de la insularidad", ha indicado Bauzá tras reunirse con el presidente de Canarias, Paulino Rivero en Menorca.

Ambos presidentes autonómicos han asistido al III Foro Menorca Isla del Rey, celebrado esta tarde para debatir los retos del transporte aéreo en los dos archipiélagos, donde han demandado "contar con una voz más potente e influyente" frente a las instituciones estatales.

El presidente canario ha declarado que "es preciso responder con políticas que garanticen el transporte entre islas y desde las islas con la península para garantizar la cohesión territorial y la accesibilidad".

"La economía de las regiones insulares no tendrá futuro si no hay garantía de estas comunicaciones; porque la actividad económica depende de unos buenos medios de transporte", ha incidido Rivero.

El presidente de Canarias ha explicado que promueve un 'plan Renove' para el sector turístico, para el que ha reclamado la aportación de fondos estatales, que permitirá la reconversión de otros sectores, con la participación de las comunidades autónomas y los ayuntamientos "con el objetivo de generar competitividad para la industria turística".

Rivero también ha abogado por "ganar competitividad en los aeropuertos de los archipiélagos, que precisan fórmulas de gestión diferenciadas de los aeropuertos continentales".

"En las islas no contamos con ferrocarriles ni grandes carreteras, dependemos del avión y el barco para desplazarnos", ha recalcado.

"Hoy, con el presidente de Baleares, empezamos a identificar los problemas para conseguir que los ciudadanos de Canarias y Baleares sean los beneficiados, para lo que vamos a trazar estrategias conjuntas y sumar sinergias", ha añadido.

Ambos presidentes autonómicos han destacado que entre los dos archipiélagos suman 25 millones de turistas cada año, aunque, según Rivero, las dos regiones no son competencia porque tienen "ofertas distintas y diferenciadas".

José Ramón Bauzá ha subrayado que "es fundamental diseñar políticas conjuntas y estrategias comunes para la defensa de los derechos de los ciudadanos de las islas, con visión estatal. Hoy es un punto de inicio con dos actuaciones relevantes, el transporte y el turismo".

El presidente de Baleares ha señalado que "es preciso reinventar y aplicar nuevos modelos turísticos, porque el balear está ya agotado en varios aspectos, y hay que innovar, lo que exige contar con la participación de la iniciativa privada y la actividad empresarial".

Bauzá se ha declarado "crítico" ante la decisión de Air Nostrum de suprimir el primer y último vuelo que conecta Menorca con Madrid: "Las informaciones que nos llegan son duras y lesivas para los intereses de los menorquines, y estamos actuando".

Ha destacado que "así como los vuelos entre Canarias y la península cuentan con (la declaración de) interés público, no ocurre con los vuelos entre Baleares y la península".

"Es una reivindicación que asumo porque crea una situación discriminatoria. Desde Baleares no se ha sabido defender por parte del anterior Govern balear ante el gobierno amigo de Madrid. Son derechos y no intereses que vamos a reclamar para que los ciudadanos de Baleares tengan las mismas oportunidades de transporte que los ciudadanos de la península", ha manifestado.

Por último, Paulino Rivero se ha mostrado partidario de reclamar más apoyos y reconocimientos de la Unión Europea para reducir los costes de insularidad, pero ha admitido que "los estados miembros son muy reticentes".

El presidente de Canarias ha indicado que "debe evitarse el error de caer en el monopolio del transporte en las islas que supone la privatización del servicio" y, tras afirmar que "hay mucho por hacer", ha explicado que ha remitido un memorándum a la Comisión Europea para reclamar nuevos instrumentos comunitarios para las regiones ultraperiféricas, como es el caso de Canarias.